La espera constante del estribo, pimienta cercenada en quedarse, la visión de solucionar una tardía platica con la muerte.
Úteros parlantes y vaginas espeluznantes
Extirpadles toda solución a la espera.
Destruyo por placer desconocido en mi costa,
Toda simulación de realidad
Tengo dos corazones rotos en la salsa, de muñeca y mano cortada
Criatura purificando su mentira, desangrando.
Dejo de balbucear mis lágrimas, de las cuales harto me cuesta silenciar
Escucho perros emerger de un estanque simultáneo
Aves de color rosado se precipitan en la calle
caen en línea recta y plasman el mundo de tristeza rosada
los perros han rasgado mi paladar
no seré por un momento de toda una vida
sin estar en el afuera del mercado
sin pertenecer dentro del cordero
se es un matadero de coraje y espera
simple sin ser, espera que las aves caigan en las aceras
pintando el camino de amarillo a rosado












